No seamos rústicos. Entrevistar no es preparar una lista de preguntas, ponerle el grabador al entrevistado y esperar que vaya respondiendo para leerle la pregunta que sigue.
Sí. También se puede hacer de esa forma, pero te va a salir algo aburrido. Y la idea es hacer una buena entrevista, para sacarle el jugo a la persona que nos atiende. Por eso vamos a ver algunas claves interesantes. Algunas las vimos en clases. Otras las vamos a ver más adelante, pero te las comparto así las vas masticando.
- Voluntad. La primera de esas claves es que la persona entrevistada esté de acuerdo en darnos la entrevista. Nada más inútil que intentar sacarle declaraciones a alguien que no quiere hablar. Lo que intentará hacer es sacarnos de encima. Entonces, primero lo convencemos, y luego nos ponemos a hablar.
- Conocimiento. Antes de reunirme con alguien debo saber medianamente quién es, a qué se dedica, qué es aquello que me puede aportar.
- Hipótesis. En base a ese conocimiento previo de la persona, y a la temática que estoy investigando, encararé mi entrevista con una hipótesis: ¿Qué es lo que quiero que la persona me cuente? Hacia ese rumbo encararé mi entrevista. Es mi objetivo.
- Preparación. Conviene de antemano preparar las preguntas o al menos los temas sobre los que quiero hablar. Se puede hacer un borrador que será el que me marque el camino y el que me saque de apuros si entro en una "laguna" en la que no sé que preguntar.
- Estrategia. De acuerdo a la persona entrevistada tendré que manejar mi estrategia. Necesito "ablandarla" para que se suelte y me cuente lo que deseo. No puedo entonces arrancar con las preguntas más densas al principio. Mejor iremos abriendo cancha y entrando en confianza con preguntas introductorias, con cosas que le permitan a la persona lucirse con algunas respuestas. Más tarde iremos ajustando la dirección de la entrevista hacia aquel objetivo que nos marcamos.
- Repreguntas. Es lo más jugoso de una entrevista porque permite la participación del entrevistador, que es justamente eso, un entrevistador no un preguntador. La repregunta se dispara a partir de las respuestas que vamos obteniendo. Son volantazos que se pueden pegar a mitad de camino. Son pedidos de aclaración o profundización sobre algo que la persona nos comentó. Por lo general marcan los momentos en que la entrevista se pone "jugosa".
- Grabar o tomar notas. Cada uno elige lo que le siente mejor. Yo personalmente trato de tomar nota, salvo que sepa que entrevistaré a alguien en un lugar sin demasiada comodidad para sentarme a escribir, o bien cuando tengo la certeza de que la entrevista deberá ser expréss. Pero otros prefieren grabar.
Mi consejo, si es que grabás tu entrevista, es que después la escuches y vayas tomando nota de los temas más importantes, detallando minutos y segundos. Al final de ese proceso desgrabás solamente las partes que te interesan.
Bueno, creo que ya es demasiado. Con esto tenés varias herramientas para realizar buenas entrevistas.
Contame si alguna vez entrevistaste a alguien y cómo te fue.

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